El Estado recauda 700 millones de euros en concepto de tasas fiscales sobre el juego a las empresas operadoras de máquinas recreativas.

¿Os habéis preguntado alguna vez la cantidad de impuestos que soportan las operadoras de máquinas recreativas? ¿Sabéis qué porcentaje representa la recaudación de impuestos de este sector en las arcas de las haciendas autonómicas? A continuación nos proponemos introducir al lector en el ámbito fiscal de las máquinas recreativas.

El principal impuesto que recae sobre las empresas operadoras de máquinas recreativas son las tasas fiscales sobre el juego, además de ser un impuesto específico por este tipo de empresas. Estas tasas se pagan únicamente para realizar el alta de las máquinas recreativas a Hacienda, siendo un importe fijo e independiente del rendimiento económico que la máquina obtenga.

El importe de las tasas oscila entre los 3.000 y los 4.000€, y varía en función de la comunidad autónoma. Así pues, las máquinas recreativas son en España la modalidad más popular y la de mayor contribución al sector del juego, asumiendo una representatividad del 75% de todo el juego privado.

Según datos del sector, los ingresos brutos de las operadoras de máquinas recreativas al 2013 ascendieron aproximadamente los 3.235 millones de euros, lo que supone una aportación a las haciendas autonómicas de más de 700 millones de euros tan sólo en concepto de tasas fiscales sobre el juego (Alejandro Landaluce, director general de CEJUEGO, mayo 2014). De esta forma, las tasas fiscales del juego se convierten en una de las principales fuentes de ingresos de las comunidades autónomas.

Para ser conscientes de la importancia del sector en la hacienda pública diremos que exclusivamente a través de este impuesto el Estado podría sufragar el coste total de 60.000 pensiones anuales, construir dos hospitales o incluso hacer frente a la reforma del Camp Nou que se cifra actualmente entre los 500 y los 600 millones de euros.

En cuanto a la comunidad autónoma de Cataluña esta tipología de actividad también se encuentra marcada por una fuerte presión fiscal y un reglamento bastante rígido. Sólo en Cataluña se obtuvieron 137.096.610’19 de euros en concepto de ingresos por tasa de juegos sobre máquinas B y C en el año 2013 convirtiéndose en la quinta comunidad autónoma con una cuota anual más elevada (Joc Privat, agost 2015).

La relevancia de estos datos queda claramente reflejada al analizar el conjunto de los impuestos gestionados por la Generalitat, siendo los tributos sobre el juego, el tercer sector con más peso sobre el total con un 21,43% en el año 2013 (Informe Mensual dels Tributs de la Generalitat de Catalunya, junio 2013).

Finalmente, nombrar la competencia pública que declara vivir el sector por parte de los juegos y apuestas públicas que administra el Estado o las Comunidades Autónomas con una finalidad exclusivamente recaudatoria.

Así pues, los empresarios se argumentan afirmando que organizaciones como la ONCE pueden realizar campañas publicitarias de promoción, hecho que al sector privado se encuentra totalmente prohibido. Es más, el % de premios es muy inferior al sector público.

En resumen, el sector del recreativo, a pesar de tener una mala imagen social, es un sector vital para equilibrar las finanzas de los gobiernos autonómicos y por lo tanto para la sociedad. Si no existiese, la presión fiscal sobre el ciudadano sería mayor.

impostos

Máquinas Recreativas

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